DESIGUALDAD DE GÉNERO EN LA EDUCACIÓN Y LA IMPORTANCIA DE LAS TIC

 

DESIGUALDAD DE GÉNERO EN LA EDUCACIÓN Y LA IMPORTANCIA DE LAS TIC

Tary Cuyana Garzón

 

INTRODUCCIÓN

 

La pandemia del COVID 19 supuso retrocesos importantes en la economía mundial especialmente para las mujeres, pues perdieron más trabajos, sus ramas de actividad fueron las más afectadas y son quienes más dificultades han encontrado para volver al ejercicio pleno de sus derechos. De acuerdo con el informe de la ONU (2020), esta pandemia agudizó las disparidades de oportunidades de aprendizaje, por lo que, para quienes ya presentaban dificultades en materia de acceso a la educación, su situación resultó peor.

 

En este texto quiero argumentar que el acceso efectivo a las TIC puede facilitar los procesos de inserción de las mujeres a la educación, ya que permite compaginar con mayor facilidad el trabajo doméstico o de cuidados con los procesos de formación educativa. Para este fin, describiré las situaciones que afectan la inclusión de las mujeres en la educación en igualdad de condiciones con los hombres, posteriormente argumentaré por qué las TIC pueden apoyar los procesos de inclusión educativa de las mujeres y por último, presentaré algunas conclusiones.

 

 

 

DESARROLLO

 

Si bien ha habido avances importantes para lograr mayor inclusión educativa y laboral para las mujeres, las desigualdades siguen prevaleciendo. Antes de la pandemia del COVID 19, las mujeres presentaban mayores índices de deserción escolar y estaban más expuestas a violencias basadas en género. Con la llegada de la pandemia esta condición se aumentó de manera significativa y las mujeres tuvieron mayores dificultades para acceder a programas educativos y posteriormente retomar sus estudios.

 

Lo anterior, se explica por los esquemas de división sexual del trabajo, bajo el cual las mujeres tienen la obligación de realizar actividades del ámbito doméstico y de cuidados, lo cual requiere una gran cantidad de tiempo e impide que se compaginen las actividades de cuidado con las experiencias educativas. La pandemia también aumentó de manera considerativa las necesidades de cuidado: el tener que lavar y desinfectar las cosas y los alimentos aumentó el tiempo de trabajo de cuidados y la mayor carga de enfermedad implicó que muchas mujeres tuvieran que cuidar a familiares enfermos por COVID- 19. Con todas estas cargas asociadas, las mujeres presentan mayores dificultades para acceder a la educación, así como estuvieron más expuestas a violencia doméstica y embarazos a temprana edad.

 

Como se demuestra en el informe de ONU (2021), la falta de acceso a la educación hizo que las mujeres estuvieran más expuestas al trabajo doméstico y por esta vía que tuvieran menos oportunidades de acceso a oportunidades. También, el hecho de relegar a las mujeres a la casa y el trabajo doméstico, incidió a que estuvieran más expuestas a matrimonio infantil, embarazo precoz y violencia de género, por lo que presentan mayor dificultad de retomar los estudios incluso después de la pandemia.

 

Desafortunadamente, los esquemas machistas en los cuales se desarrolla la sociedad, fundamentados en la división sexual del trabajo, impone retos importantes para la educación inclusiva y sin sesgos de género y un avance importante para ello es el uso de las TIC, pues es a través de ellas que se puede generar y divulgar información pertinente que promueva la dignificación y valor del trabajo doméstico, de manera que este pueda ser ejercido posteriormente por toda la comunidad en general (Cumbre sobre la transformación de la educación, 2022).

 

Por otra parte, el uso de las TIC facilita la compaginación entre el trabajo de cuidados y el estudio, de manera que facilita a las mujeres realizar esta actividad sin descuidar las responsabilidades de cuidado, no porque sea una obligación femenina, sino porque mientras se genera el cambio social, puede facilitar los procesos educativos y de promoción social.

 

Una deuda que queda en materia de uso de las TIC tiene que ver con la adecuación de sus contenidos, de manera que no refuercen estereotipos de género y promuevan la equidad entre hombres y mujeres. De igual forma, se deben generar acciones afirmativas para garantizar su gratuidad y acceso en el hogar, de manera que las mujeres puedan incorporar las TIC a sus dinámicas domésticas.

 

 

CONCLUSIONES

 

La Pandemia del COVID 19 dejó en evidencia la grave desigualdad de género que se vive a nivel mundial y las mayores dificultades de acceso y permanencia que tienen las mujeres a la educación. Las TIC son instrumentos que pueden ayudar a compaginar las actividades de trabajo doméstico y de cuidados con el desarrollo de las actividades educativas, a la vez que pueden promover un cambio estructural que luche contra los estereotipos de género y la división sexual del trabajo.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

ONU (2020) Informe de políticas: La educación durante la COVID-19 y después de ella. Naciones Unidas.

 

Cumbre 2022 sobre la Transformación de la Educación (2022). Notas sinópticas sobre los Futuros de la Educación. Los futuros de la educación un nuevo contrato social.

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